Educación pública o privada ¿cuál elegir? la respuesta correcta es educación

Entre lo público y lo privado, la educación y sus realidades en México.

Cuando hay conversaciones sobre la educación en México, no es de extrañarse que cada persona tenga una opinión diferente sobre la manera en que, esta se lleva en el sector público y en el sector privado. Como se dice coloquialmente, cada uno cuenta de acuerdo a “cómo le fue en la feria”.  La realidad es que la educación, siempre ha sido considerada por los expertos como el motor esencial para el desarrollo de un país, aunque, en nuestro territorio, los gobernantes no siempre parecen compartir dicho pensamiento.  Históricamente, el presupuesto asignado a la educación en México siempre ha sido muy bajo; el presupuesto para 2023, de acuerdo con la UNICEF (2022) ha sido de 945 011 mdp (1.9% menos que en 2019). Se estima que alrededor del 2.9% del PIB de México se ha destinado a educación, lo que está lejos de lo declarado en la Ley General de Educación, que contempla que esta inversión fuera del 8% del PIB nacional.  La ONU, a través del Marco de Acción para Educación 2030 en sintonía con el ODS 4 señala que los países deberían destinar entre el 4 y el 6% del PIB y/o entre el 15 y 20% del gasto público en educación. Lastimosamente, estamos lejos aún de esas cifras.

La baja inversión en México en la educación contrasta con la opinión de la gente, sobre la importancia de este rubro social de acuerdo a datos del Centro de Opinión Pública de la UVM (2023). Un estudio reciente señala que el 84% de la población considera que la educación es un factor determinante para el desarrollo de un país y el 70% cree que estudiar favorece la posibilidad de elevar el nivel de vida.  En este sentido, la gente también opina sobre la calidad de la educación en nuestro país; en educación primaria, se estima que la calidad es buena o muy buena en un 33%; la educación secundaria es calificada con un 75%, la media superior con un 55%; en el caso de educación superior y posgrados, la valoración de calidad es del 36% y 32% respectivamente.

Con base en los datos anteriores, queda claro que aún hay trabajo por hacer en cuanto a la calidad de la educación en México, pero ¿qué es calidad educativa?  Para el 32% de las personas, calidad educativa se refiere a estrategias educativas integrales, actualizadas y de calidad enfocadas en el aprendizaje, mientras que para el 23% se refiere a que permite el desarrollo para la vida del individuo en sociedad.

Sobre las ventajas y fortalezas de la educación en México en general, las personas consideran que la preparación/capacitación docente juega el papel principal con un 61% de valoración, seguido de un 59% que considera que hay una buena cobertura, un 48% que considera que la oferta de educación pública es amplia, 48% considera que los planes de estudio en el país están actualizados   y un 45% considera que hay una amplia oferta educativa en el sector público.  Por el contrario, los problemas o debilidades que se enfrentan en México en la educación son el rezago educativo (64%), la falta de infraestructura (60%), la falta de recursos para operar (56%), y contradictoriamente la preparación o capacitación docente (54%) y la falta de actualización de los planes (54%).

Específicamente hablando del nivel medio superior y superior, las personas consideran en un 51% que el nivel medio superior tiene herramientas suficientes para insertarse en el mercado laboral y un 65% piensa que esto es así en el nivel superior. Sin embargo, organismos como la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) tiene planteamientos diferentes. De acuerdo con un estudio de 2019, previo a la pandemia, consideraba, con base en los resultados de la prueba PISA que México aún está rezagado en temas de competencias para los estudiantes, frente a los demás países miembros del organismo. Así mismo, se declara que México tiene la proporción más baja entre los países miembros de la OCDE de adultos entre los 25 y los 64 años con un título en educación superior (17%) contra el promedio que ronda el 37%, independientemente de si los estudios fueron en escuelas privadas o públicas.

Al ser cuestionada la gente sobre las razones por escoger uno u otro sector en nivel licenciatura, las personas valoraron de la educación pública la gratuidad (56%), las carreras ofertadas y de interés (15%), el pase automático desde bachillerato (12%), la calidad educativa (10%) y la ubicación (8%), mientras que  escoger estudiar en una escuela privada el nivel de licenciatura, las razones fueron la calidad académica (37%), el no haber alcanzado un lugar en el sector público (30%), las posibilidades de acceder a una beca (14%) y las instalaciones se quedan en un pequeño 4%, lo que marca que, a pesar de tener una infraestructura más grande y con más amenidades y servicios, no es lo primordial al momento de seleccionar un espacio para estudiar.

En cuanto a lo que la gente valora en la educación superior pública, la gratuidad es lo más considerado (51%), seguido de los maestros calificados (35%), el prestigio de las universidades públicas (33%), la vinculación cono otros sectores y empresas que las escuelas públicas pueden tener (27%), la actualización de planes (24%), la calidad académica (22%) y la posibilidad de estudiar otro idioma (21%). Por otra parte, en la educación superior privada, lo más valorado es la posibilidad de estudiar una o más idiomas adicionales (33%), seguido de la actualización de planes (31%) que de acuerdo a la percepción se actualizan más seguido que en las escuelas públicas, las cualificaciones de los docentes (30%), la calidad académica (30%), los grupos más reducidos (29%) y el prestigio de la universidad (28%).  En el caso de las universidades privadas, se confía en ellas por que se cree que cuentan con certificaciones (59%) y porque han sido acreditadas por algún organismo externo (53%) como FIMPES, CACECA o CACEI.

La educación es un aspecto elemental en el desarrollo de las sociedades; a pesar de los aparentes avances que ha habido en los últimos 50 años, tanto la educación privada como la pública tienen muchas áreas de mejora, si es se quiere alcanzar los niveles de desarrollo de los países compañeros en organismos como la OCDE y ser un referente en el contexto internacional sobre buenas prácticas en la educación y calidad académica. El camino es largo, pero no imposible; quienes somos actores directos del sector debemos buscar el cómo si, para lograr esos avances necesarios. Ampliar el panorama de pensamiento, para incorporar nuevas estrategias, como por ejemplo la inteligencia artificial, puede ser un parteaguas para alcanzar aquellos objetivos educativos, que por mucho tiempo se han rezagado, pero deberemos ser cautelosos y enfocados para verdaderamente lograr el cumplimiento de objetivos y no desviarnos en el camino.

COP (2023) Composición de la Educación en México. Impresiones de la educación pública y privada. Recuperado de https://opinionpublica.uvm.mx/wp-content/uploads/2023/08/COMPOSICION-DE-LA-EDUCACION-EN-MEXICO_vf.pdf

 

OECD (2019), Educación superior en México: Resultados y relevancia para el mercado laboral, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/a93ed2b7-es.

 

UNICEF (2022) Proyecto de presupuesto de egresos de la federación 2023. Análisis general de la inversión destinada a niñas, niños y adolescentes. Recuperado de https://www.unicef.org/mexico/media/7461/file/Proyecto%20de%20Presupuesto%20de%20Egresos%20de%20la%20Federaci%C3%B3n%202023.pdf

Licenciado en Mercadotecnia por la Universidad Privada del Estado de México. Tiene el grado de Maestría en Administración de Negocios por la misma Universidad. Así mismo ha concluido una Maestría en Educación Basada en Competencias por parte de la Universidad del Valle de México.
Actualmente es Académico de Carrera de Tiempo Completo en la Universidad del Valle de México, campus Hispano en el área de Negocios.